Plataforma de los lectores y el libro en Extremadura
Carolina Alcalá es una autora extremeña reciente y con una trayectoria singular, que tiene mucho que ver con su experiencia de lectora y con su misma experiencia de la vida. Tiene dos libros publicados: Transparente y Algunos seres inhóspitos. Ella misma nos envía una reseña de cada uno de ellos y un texto breve en el que glosa su tránsito de la lectura a la escritura:
Resulta difícil contar en pocas palabras el cómo y por qué, me embarqué por los caminos de la literatura. Como ya expresé aunque brevemente en la solapa de Algunos seres inhóspitos y en Transparente, viendo la inutilidad de lamentarme por no poder leer, me propuse volver a escribir, crear literariamente todo lo que se me ocurriera, aprovechando el resto visual que me queda y la eficaz colaboración de rotuladores negros, que en contraste con el blanco del papel, me dieron otra oportunidad. En ese momento descubrí que mi letra, largamente en desuso, aún podía serme útil, y, a veces entendiéndola, a veces, intuyéndola, emprendimos el camino. No obstante, aún deberían darse otras circunstancias que trataré de explicar: habiendo experimentado que el lamentarse no resuelve los problemas, sino que más bien los acrecienta, llegué a la conclusión de que la superación de estos, sí merecería intentarse echando mano de dos armas indestructibles: el tesón, y la paciencia.

El aldabonazo definitivo de la creación literaria me llegó de la manera más inesperada: allá por 1990, en el mes de abril, andábamos en plena faena en un terrenito que habíamos adquirido en una de las vertientes montañosas de Gredos, a unos dos kilómetros de Madrigal de la Vera . La poda de los olivos había supuesto el desparrame de troncos y ramas por toda la finca. Yo las recogía y amontonaba de trecho en trecho. Dificultosamente me abría camino con brazadas que literalmente ocultaban mi físico, cuando de repente, entre un claro del ramaje, vislumbré algo que sin duda ya existía, pero tuve la percepción de acabarlo de descubrir. Solté el cargamento y me concentré en el bancal que pese a mi limitación visual, se me brindaba como un escaparate. Desde él, todos los atractivos de la naturaleza se ofrecían como si de repente se hubieran dado cita allí. Era un completo muestrario entremezclado de la variedad y rica flora extendida por el ancho paisaje. No sé que pasó dentro de mí, pero algo así como un escozor en el pecho, me empujó hacia la entonces pequeña casita de piedra. Dentro de mis oídos martilleaban aquel sinfín de palabras puestas en bocas de individuos pertenecientes al gremio de dar consejos que nadie les pidió, con el solo objetivo de que extermináramos todo lo que no fuera productivo.
Llegué a la casa y a falta de material de escritura, arranqué todas las hojas que le quedaban al calendario, y con cualquier lápiz en la mano y una silla plegable, elegí un sitio propicio. Fue entonces, cuando por primera vez desde hacía mucho tiempo, paisaje y escritura se fundieron hasta conformar un solo ser. Cuando acabé con el último mes del calendario, eché mano de un montón de sobres y cartas bancarias destinadas al encendido de la estufa, y cada hueco en blanco, se convirtió en hogar para las ideas que fluían a borbotones escapando de su largo periodo en prisión. Y así fue como vio la luz mi primer relato tras un montón de años en paro forzoso. Lo titulé entre doble exclamación: ¡¡No he comprado un olivar!! Y en ese mismo momento, voluntad y palabra se pusieron de acuerdo para decir con total convicción: de ahora en adelante, la magia de la creación literaria ocupará un lugar preferente en mi vida, y ningún obstáculo lo impedirá.
“El Ojo crítico”, programa cultural de Radio Nacional, supuso para mi el único vínculo con el mundo de la cultura en aquel momento. Charo Mostaza, Javier Lostalé, Eduardo Sotillos, Modesta Cruz, Paz Ramos… Con ellos descubrí posibilidades que desde mucho atrás me resultaron vedadas.
Y… el manantial brotó. Así comenzaron mis primeros versos. Y fue el título que adopté para mi primer libro de poesía. Como no podía ser de otro modo, mi poética inicial se centró casi exclusivamente en la naturaleza; los recuerdo perfectamente y podría recitarlos de memoria, algo que no me pasa con los que vinieron después. Más tarde llegarían otros de estructura más compleja y sutil, lo que no sé, es, si con tanto corazón.
En un determinado momento la prosa me sedujo y escribí varios cuentos antes de mi primera novela. Cirugía resolutiva llegó como una necesidad. En este libro aún inédito, di salida a una serie de experiencias vividas en el pueblo, principalmente durante la infancia y primera juventud, acomodando dentro de los hechos la seria problemática social del momento. Por otro lado, me interesaba mucho, que ciertos hechos de una etapa de sumisión por parte de la mujer afloraran, así como el tránsito hacia la democracia ya viviendo en Carabanchel, y las experiencias de los primeros centros culturales en los barrios durante la etapa de Tierno Galván.
Por fidelidad a Yolanda dio sus primeros y, hasta sus segundos pasos, pero su vuelo decayó apenas iniciado, y aguarda su momento dentro de una carpeta. Algunos seres inhóspitos ya venía rondándome, y le quitó el puesto.
Con mi afiliación a la ONCE llegaron otras oportunidades, fundamentalmente el Taller de escritura, etapa jugosa donde las haya. Desde el primer día el entusiasmo se me desbordó y no recuerdo que me haya quedado fuera de ninguna actividad de las muchas que a lo largo de estos años fueron proponiéndose.
De los certámenes literarios en los que participé, con la obtención de Hoja de oro, de plata y algún accésit, aún puedo recordar buena parte de sus títulos: Caminos, La violinista del metro, ¡Qué cosas te pasan, Coral!, Desde el David a la musa del tango, ¿Enrique, o Beatriz? Juro que es verdad, Luz perversa, Leer en los ojos…
Mi colaboración en la revista “PEKUOZ” se limitó a unos cuantos relatos, entre los que destacaron: Auratéluna desde las dos orillas, El señor del banco, Ganador en la sombra, y, bastantes más que a mi memoria le cuesta recordar.
También hice alguna incursión en el terreno de los cuentos infantiles, y a ellos volveré en cuanto encuentre un hueco, ¡me encanta! Escape y fuga del número 4 se lo dediqué a mi sobrino Juan por su cumpleaños. La aventura comenzó en el zoo fue el resultado de una divertida peripecia, en la que mis sobrinos Carlos y Juan ocuparon el papel de protagonistas. El regalo de los Tripopancitas, lo escribí para Marta, una niña muy especial.
En cuanto a mi colaboración en la Antología de poetas extremeñas, se lo debo a un golpe de suerte, puesto que me lo propusieron sin que yo moviera un solo dedo. Participar con veintitantas mujeres de mi tierra, resultó muy gratificante.
En el 2005 vio la luz Algunos seres inhóspitos, mí primera novela editada. Y en febrero de este mismo año 2008, llegó la segunda, Transparente es su título.
¡Ah, se me olvidaba!, el teatro me sedujo y el año pasado escribí una obrita: Demasiado real para ser creíble fue representada durante la primera edición de “JAYN” (jornadas de arte y naturaleza). Inmediatamente abordé mi segunda obra: Laberintos de la genética, igualmente representada durante JAYN, en su segunda edición 2008.
Desde 2005 llevo la coordinación el taller de creación literaria y lectura en la Asociación Cultural Despertar por la zona de Carabanchel. Y en el momento actual, estoy inmersa en otro libro que empezó a insinuárseme el año pasado.
Para finalizar, no quisiera olvidarme de dos herramientas de trabajo eficacísimas: mi amigo “Jaus”, programa informático que va leyéndome cuanto escribo en el ordenador, y una tele lupa que me ha permitido volver a leer determinadas cosas.
TRANSPARENTE
RESEÑA
No es trivial advertir que su brevísimo título es muy importante en la trama.
Safo Cruz Létien, la protagonista, realiza un viaje con el que soñaba desde la infancia, que el paso del tiempo se encargaría de acrecentar, hasta rebasar todo lo imaginable.
Estremecedores sucesos en plena isla de Lesbos, dan la medida de dos personajes centrales y distantes en el tiempo: la legendaria poeta Safo y la controvertida Safo madrileña de nuestros días, aventurera por decisión propia desde temprana edad, a la búsqueda de resoluciones frente a un sinfín de enigmas insolubles que le van tendiendo sutiles redes en cada escenario que osa pisar.
Nada más tocar su tierra prometida, Lesbos, se ve asediada por acontecimientos sumamente extraños, que se van enlazando hasta alcanzar límites insospechados. La ficción se entremezcla con hechos históricos, conformando territorios indivisibles.
El objeto que sucesivamente aparece, y no sólo en sus sueños, la conduce a todo tipo de osadías. Y la aparición de personajes de muy diversa condición, añaden riesgos a una historia repleta de aventuras, de cuya tela de araña le resultará muy difícil escapar. Pero los sucesos que se nos narran, van bastante más lejos, porque en la esencia misma de la historia clave, subyace un misterioso entramado familiar por dilucidar desde tiempos remotos.
Paralelamente, el amor y el desamor coexisten en sus diversas formas, exigiendo cuotas de protagonismo de manera transversal. Y el viaje físico entronca con el viaje interior, hasta sus últimas consecuencias…
ALGUNOS SERES INHÓSPITOS
Sinopsis.
Una chica joven llega de incógnito a Jerez de los Caballeros movida por ocultas intenciones. Cautivada por la intrigante historia familiar de un antiguo novio, gracias al que obtuvo información privilegiada, no duda en escarbar en los más recónditos y olvidados secretos que los Benavides Asenjo guardan para sí.
Las dificultades que encontró Avelina durante su juventud para liberarse de las ataduras de una familia acaudalada, conservadora y matriarcal, transcurren en paralelo a la llegada de Cosme al pueblo para vivir con sus abuelos. Tiempo después se enamorará perdidamente de ella, y el amor los atrapará por igual y más allá de adversidades, con la ayuda de impensables cómplices. Pero los años pasan y Avelina, olvidada ya de su tortuoso pasado, se ha convertido en fiel reflejo de todo lo que odiaba, y tanto su marido como sus hijos, intentarán plegarse a sus rocambolescos deseos, sin dejar por ello de entregarse a sus pasiones artísticas y amorosas.
Una vez al año, los Benavides Asenjo se reúnen en casa durante un mes por exigencia de la madre, y de tal modo limpiar la mala conciencia que ella misma les inculcó. Para combatir el aburrimiento, buscan nuevas distracciones en sus obligadas vacaciones. Y la misteriosa chica que llegó de incógnito, sin pretenderlo, se abre un hueco importante en el corazón de esta historia.
La valiosa amazona que el abuelo Bernabé talló años atrás, auténtica obsesión y referencia erótica para Cosme, se convierte en el símbolo y nexo que aporta fantasía y añoranza a Algunos seres inhóspitos.
Entre Libros es una iniciativa del Plan de Fomento de la Lectura de Extremadura (dependiente de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura) en colaboración con la revista audiovisual de fomento a la lectura Tokland. Las opiniones e ideas expresadas en este blog son propiedad de sus autores solamente
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