Pilar Rahola, ‘Fast Food’ Sant Jordi en La Vanguardia de ayer, 23 de abril de 2008… Que si Sant Jordi, más que un santo, parece un dragón que devora todo tipo de escritores y ofertas como si comiera hamburguesas, y que con la misma celeridad las vomita al mercado, inundándolo de comida rápida literaria. ¿Será Sant Jordi, se pregunta, una buena promoción para la buena literatura? ¿Es sólo comercialización? ¿Es la socialización de la miseria cultural de este país? ¿Todo a la vez? ¿Es lo mismo vender que leer?

Tras sus propios paños y sus propios modos, Pilar apunta algo que puede ser de interés: que muchos lectores no desdeñan un best seller cuando se trata de un triunfo de la voluntad del boca-oreja, pero les molesta cuando hay detrás una campaña de márketing como la que ha conseguido que en días, se hayan vendido más de medio millón unidades. La cosa no es lectura o venta. Hay que considerarlas por separado.

Pilar no se muestra en contra de los libros se conviertan en objetos de consumo vendibles por millones, y que ello permita a autores vivir de su escritura… Lo que le preocupa, es la capacidad de la industria editorial potente, de crear efectos de ojo de huracán, capaces de absorberlo todo a su paso con tal de vender un solo producto. Le preocupa, y nosotros compartimos esa apreciación, porque dejan tierra quemada.

¿Qué se hace en la tierra quemada?… Aquí en las montañas, dicen que van bien para sembrar… En otros pagos apuntan su idoneidad para la construcción… Depende… Yo me guardaría de sembrar o edificar mi canal de comunicación con la sociedad, en caminos habituales de esas estampidas. Así se evita lo que les pasa a los que aparcan su coche en las rías porque miran al cielo y ven que no llueve…